Los simulacros

No sirven para estimar tu nota. Sirven para descubrir qué falla en la cuarta hora, que es algo que ninguna tanda corta revela.

Última actualización: 13 de agosto de 2026

Convocatoria publicada. La Orden SND/854/2026, de 4 de agosto (BOE de 10 de agosto de 2026) aprueba la oferta y convoca las pruebas selectivas de Formación Sanitaria Especializada para 2027: 9.676 plazas de Medicina, ejercicio el sábado 23 de enero de 2027 a las 14:00 (13:00 en Canarias) y plazo de solicitudes del 1 al 14 de septiembre de 2026. El desglose por especialidad y unidad docente figura en el anexo I de la orden. Verifica siempre el BOE antes de tramitar nada.

Datos clave

Formato200 preguntas más 10 de reserva
Duración4 horas y media
Opciones4
PenalizaciónAcierto +3, error −1
Segundos por preguntaEn torno a 80
Horario recomendadoTarde, como el examen real

Un simulacro es un ensayo en condiciones reales: 210 preguntas, cuatro horas y media, sin consultas y con la penalización aplicada. Si falta alguna de esas condiciones, no es un simulacro: es una tanda de preguntas.

La condición que más se incumple

Un simulacro sin penalización no sirve. Corrige contando solo aciertos y tu nota saldrá inflada, pero el problema real es otro: no entrenas la decisión de responder, que es donde se juegan decenas de puntos. Acierto +3, error −1, siempre. Ver la estrategia de respuesta.

La segunda condición que casi nadie cumple

La duración completa. Cuatro horas y media es una prueba de resistencia además de conocimiento, y el rendimiento de la cuarta hora no se parece al de la primera.

Hacer dos tandas de cien preguntas en días distintos cubre el mismo contenido y no entrena nada de lo que el examen exige en su tramo final: sostener la atención, mantener el criterio de descarte y no acelerar por cansancio.

Haz un simulacro con la penalización real

Acierto +3, error −1 y cronómetro. Es la única manera de saber cuánto te cuesta cada fallo.

Hacer un simulacro

Por qué un simulacro no da una nota

La puntuación del ejercicio del MIR no es absoluta. Se calcula la valoración particular bruta de cada aspirante —tres puntos por acierto menos uno por error—, se obtiene la media aritmética del 10 % de las mejores valoraciones de esa convocatoria y se aplica un factor de corrección igual a 90 dividido entre esa media. La puntuación de cada uno es su bruto multiplicado por ese factor.

El denominador de esa fórmula es lo que no tienes en casa. Nadie más está haciendo tu simulacro el mismo día en las mismas condiciones, así que no hay forma de reproducir el factor de corrección y cualquier «nota MIR estimada» que un simulacro te devuelva es una convención de quien lo publica, no una predicción.

Lo que sí es real y comparable entre simulacros es tu valoración bruta, calculada con la fórmula del examen. Y lo que decide tu plaza no es esa cifra sino tu posición relativa: la misma valoración bruta puede corresponder a números de orden muy distintos según cómo haya sido el cuestionario y cómo haya rendido el resto. De ahí una regla práctica: fija los objetivos en bruto y en métricas de proceso, nunca en una nota sobre 100. Y si haces simulacros con más gente, compara brutos sobre el mismo cuestionario, que es lo más parecido a medir posición que puedes montar. Ver el baremo del MIR.

Para qué sirven de verdad

No para estimar la nota, que depende de la dificultad del cuestionario concreto y de una transformación que no puedes reproducir en casa. Sirven para detectar cinco cosas que solo aparecen en condiciones reales:

El quinto punto es el que solo aparece con el ejercicio completo, y es de los que más se puede mejorar en pocas semanas.

Cómo corregirlos

  1. Cuenta aciertos, errores y blancos por separado.
  2. Aplica la fórmula: aciertos por tres, menos errores por uno.
  3. Clasifica cada error: no lo sabía, me confundí, dudaba entre dos, descarté mal.
  4. Cuenta cuántas dejaste en blanco habiendo descartado alguna opción: cada una es valor esperado al que renunciaste.
  5. Compara la tasa de acierto por cuartos del ejercicio.
  6. Convierte los errores de las dos últimas categorías en la sesión de repaso de la semana siguiente.

El último paso cierra el circuito. Un simulacro que se corrige y se archiva no ha servido de nada; uno que genera la lista de repaso de la semana siguiente vale por varias sesiones.

Las cifras que conviene registrar

Un simulacro produce mucho más que un resultado. Estas son las cinco cifras que merecen anotarse cada vez, porque son las que se pueden seguir en el tiempo:

MétricaCómo se obtieneQué te dice
Valoración brutaAciertos × 3 − erroresLa única cifra comparable entre simulacros
Blancos con descartePreguntas sin responder en las que sí habías eliminado alguna opciónPuntos esperados a los que renunciaste
Acierto por cuartosTasa en cada bloque de unas 52 preguntasEn qué tramo se cae el rendimiento
Preguntas no leídasLas que quedaron sin abrir al agotarse el tiempoProblema de ritmo, no de contenido
Errores por tipoReparto en las cuatro categorías de errorQué parte del repaso siguiente es urgente

La segunda métrica es la que casi nadie anota y la que más rápido se corrige. Doce preguntas dejadas en blanco habiendo descartado dos opciones son doce puntos esperados regalados; veinte dejadas en blanco habiendo descartado una sola son 6,6. No son pérdidas hipotéticas: son puntos que la fórmula te habría dado en promedio y que no aparecen en ningún sitio del resultado, porque un blanco no deja rastro. Solo se ven si los cuentas a propósito.

Y por eso el cronómetro y la penalización van juntos. Corregir sin aplicar el −1 infla la cifra y, sobre todo, elimina la decisión que se está entrenando; hacerlo sin límite de tiempo elimina la presión que provoca los blancos. La única manera de saber cuánto te cuesta un fallo es cronometrar con la penalización real.

Cuándo empezar y con qué frecuencia

Cuando tengas cubierto el grueso de la materia. Antes miden sobre todo lo que aún no has estudiado y el resultado desanima sin informar.

A partir de ahí, uno por semana en el tramo final. Más allá consumen tiempo que rendiría más repasando errores registrados, y menos no permite ver la evolución del rendimiento en la cuarta hora.

Preguntas frecuentes

¿Cómo debe ser un simulacro del MIR?

Con las 200 preguntas más 10 de reserva del examen real, cuatro horas y media, sin consultas y con la penalización oficial aplicada: acierto +3 y error −1.

¿Sirve hacer simulacros por partes?

Para repasar contenido, sí; para preparar el examen, no del todo. La resistencia de cuatro horas y media y el rendimiento del tramo final solo se entrenan con el ejercicio completo.

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Fuentes oficiales

Referencias verificables en el Boletín Oficial del Estado y en el portal del Ministerio de Sanidad.

Haz un simulacro con la penalización real

Acierto +3, error −1 y cronómetro. Es la única manera de saber cuánto te cuesta cada fallo.

Hacer un simulacro
Este contenido es exclusivamente procedimental: describe el proceso selectivo, sus plazos y su forma de puntuación. No contiene información clínica, diagnóstica ni terapéutica, ni orientación sobre el ejercicio de la Medicina.

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